
En las bodas mayas, la pedida de mano es un acto lleno de simbolismo, conocido como “K’ub mu’ujul”. Esta ceremonia, que marca el compromiso de los futuros esposos, se realiza en un contexto familiar, donde el novio entrega al padre de la novia alhajas, dinero en efectivo y tres mudas de hipil bordadas, junto con zapatos y un rebozo para la boda civil.
Además, la familia de la novia recibe pan, azúcar, chocolate, refrescos y cerveza como parte de la tradición.
Las bodas mayas, más allá de la pedida de mano, se caracterizan por su profundo misticismo y espiritualidad.
Suelen celebrarse en lugares mágicos como cenotes o playas, y la ceremonia incluye rituales como el temazcal, un baño de vapor ancestral que purifica cuerpo y alma antes de emprender la vida en pareja.
Fotos e información de orgullosos de ser jaraneros